¿Alguna vez te has preguntado si tus gustos realmente te pertenecen?
¿Has sentido que tus elecciones ya no son solo tuyas?
¿Has reflexionado sobre la influencia que tienen los algoritmos en tus decisiones, por más tontas que te parezcan?
Consideré importante compartir estas preguntas contigo, luego de leer la entrevista que le hicieron en The Verge a Kyle Chayka, autor del libro “Filterworld: How Algorithms Flattened Culture” (“Filterworld: cómo los algoritmos aplanaron la cultura”).
Chayka destaca cómo los algoritmos se han convertido en una fuerza dominante que moldea la cultura, conduciendo a una homogeneización global de los gustos y preferencias.
Esta uniformidad, según el autor, afecta no solo a la estética de los espacios físicos (lo planteó en este ensayo en 2016), sino también a la creación y distribución de contenidos en plataformas digitales. Esto influye en cómo se producen y se consumen el arte, la música y otros aspectos culturales.
Cuando se hace referencia al algoritmo, el común de las personas piensa en Instagram o TikTok. Sin embargo, la mayoría de plataformas digitales tienen una manera automática (guiada por la inteligencia artificial) de clasificar, ordenar, distribuir y mostrar sus contenidos.
Aunque se adaptan a cada persona, al darle prioridad a contenidos específicos por encima de una gran cantidad de opciones, sucede la “uniformidad” o el “aplanamiento” cultural.
Cuando hago referencia a que los algoritmos se adaptan a las personas, me refiero a esto: Si tú y yo hacemos la búsqueda en Google del término “marca personal” en el mismo momento y lugar, los resultados no serán idénticos, porque tu historial de búsqueda e intereses son distintos. Ocurre igual en otras plataformas.
Haz esto: entra a las demás sesiones de Netflix que están en tu suscripción. Descubrirás títulos que no sabías que existían y que el servicio en streaming nunca te ha recomendado; sin embargo, existirán algunas coincidencias, a veces sin una lógica clara.
Según lo que plantea Chayka, los algoritmos están teniendo el control de las recomendaciones y los contenidos que consumimos.
Cabe acotar, no están regidos por robots o máquinas maléficas ni por tres “mentes superiores” que quieren gobernarnos.
En ocasiones es moldeada por el comportamiento de las masas, otras veces por acciones de marketing y personas influyentes; en otras tantas -obvio- por la tecnología, que detecta “algo que funciona y gusta” y así como te muestra numerosas similitudes mientras haces scroll o navegas.
Así la tecnología te puede ir llevando hacia una cultura uniforme y predecible.
Es positivo cuando consumes de forma consciente
La entrevista profundiza en las implicaciones negativas de una cultura dominada por algoritmos, donde la originalidad y la diversidad se ven comprometidas. Chayka argumenta que esta tendencia hacia la uniformidad erosiona la riqueza y profundidad de la experiencia cultural, limitando la exposición a nuevas ideas y perspectivas.
Sin embargo, también se reconoce el potencial democratizador de las plataformas digitales, que ofrecen oportunidades sin precedentes para que creadores de todos los ámbitos encuentren audiencia para su trabajo.
Por ello, es relevante estar conscientes de esto; no estarlo lleva a perder la autonomía y el control sobre las decisiones.
La tecnología -para aprovecharla y no ser víctima- amerita por tu parte pensamiento crítico, autocontrol, disposición a vivir en analógico, apertura y relaciones interpersonales sanas.
Expandir tus horizontes, más allá de los algoritmos, requiere que dejes de hacer scroll de forma automática, sin cuestionamientos.
Recomendaciones que pueden funcionarte
Lo siguiente que te compartiré me ha funcionado a mí, para escapar un poco de los algoritmos.
Esto no es un detox digital, es simplemente una manera de no dejarme influenciar de forma continua por las recomendaciones y contenidos digitales. Te cuento:
- Hazte preguntas críticas de las recomendaciones que recibes ¿realmente lo necesito? ¿No hay otro lugar? ¿Esto va conmigo? (esto también te servirá para identificar cuán autónomas están siendo tus decisiones).
- Aventúrate más allá de tus preferencias habituales: por ejemplo, busca nuevos géneros literarios, musicales; ve películas y series distintas a las que acostumbras consumir.
- Vive en analógico, con regularidad: prefiere libros, museos, lugares que te encuentres caminando por la ciudad y -por supuesto- la naturaleza.
Seguro que más que dejarte llevar, quieres sorprenderte y vivir de manera genuina.
Chayka comparte cómo hizo una “limpieza algorítmica”. Este enfoque apunta hacia una mayor deliberación en las elecciones culturales, para reconectar con el entorno de maneras más orgánicas y significativas.




