Premisas que harán exitoso cualquier Plan de Comunicación Interna

Para que una gestión de Comunicación Interna en una organización tenga éxito es necesario que quien la encabeza -como propuesta- tenga una visión clara con un enfoque estratégico, integral e integrador de esta interdisciplina.

Y es que aquí no hay dudas ante la pregunta ¿Quién fue primero: el huevo o la gallina? Lo primero debe ser el ejercicio cotidiano del profesional que desempeña el rol del Dircom dentro de una institución u empresa, bajo esa visión de cara a la directiva; luego, sería ese plan que puede cumplir diversas funciones, por ejemplo: viabilizar un cambio cultural; apoyar el cumplimiento de objetivos, políticas, planes y programas; lograr un mayor flujo de información interdepartamental, así como el entendimiento e integración entre estos, y a todos los niveles; disminuir focos de conflictos, ruidos informativos y comportamientos que afecten el normal desenvolvimiento; además de permitir una comunicación realmente bidireccional, auténtica, fluida, entre los colaboradores y el tren gerencial.

Luego de cumplido ese primer paso, para diseñar un plan de Comunicación Interna (CI) es necesario tener en cuenta siete premisas:

 

La Comunicación es una sola

La Comunicación dentro de cualquier organización debe apoyar a la ejecución y desarrollo del plan estratégico corporativo, con el establecimiento de un gran objetivo que apunta a una gestión integral orientada a los distintos stakeholders, por lo tanto la CI siempre estará atada a esa estrategia y propuesta general de Comunicación. El plan en este caso abordaráa específicamente problemas u oportunidades con medios y metodologías intramuros, teniendo como protagonista a los empleados. Un fracaso anunciado es un plan de CI con una dirección completamente divorciada de la gestión general.

 

Es tarea de todos

Ciertamente las acciones y metas son propuestas por el departamento de Comunicaciones, que en el mejor de los casos debe estar muy cerca –en el organigrama- a la Dirección General; la óptica integracionista -propuesta del maestro Joan Costa- se fundamenta en que la dinámica dialéctica en las organizaciones le compete a todas las áreas que la componen, por supuesto con el liderazgo del propio CEO (Chief Executive Officer), además del apoyo principal, y activo de los encargados de la gestión del talento. El éxito no radica en la omnipresencia y omnipotencia de los comunicadores.

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